La democracia somos nosotros y no ellos

No a la mordaza digital

Parece mentira, pero al final PSOE y PP han llegado a un acuerdo para aprobar la Ley Sinde. Uno diría que los políticos españoles y algunas insignes figuras de la industria cultural no han entendido absolutamente nada. No me cabe en la cabeza que nuestros políticos sean incapaces de entender las penosas consecuencias que esta ley injusta va a traernos a los usuarios de Internet y al desarrollo económico y empresarial de nuestro país. Es como si no hubiesen leído en el colegio libros sobre la censura y los efectos que suele causar en la sociedad civil. Como si no leyesen en el periódico las cosas que pasan en países como China, donde la censura está a la orden del día.

Pero además, da la impresión de que nadie en todo este asunto se ha tomado un minuto para pensar en la imagen que nos están dando, en el daño que le están haciendo a la democracia desde dentro. Creo que estamos viviendo un cambio importantísimo en el sistema democrático. Un cambio provocado por la aparición de nuevas tecnologías que han cambiado la forma en que nos comunicamos e informamos, y también la forma en que reaccionamos y nos movilizamos.

Para enterarnos de todo lo relacionado con la Ley Sinde no hemos tenido que comprar el periódico o ver el telediario, sino que hemos recibido millones de enlaces, comentarios, aclaraciones y valoraciones directamente en nuestro correo electrónico, a través de las redes sociales o gracias a los lectores RSS. Y como protesta se han tumbado páginas Web y se ha llenado la red de información.

El verdadero problema es que los políticos españoles actúan como si no supieran nada de esto. No sé si de verdad pueden ser tan ignorantes, o si lo que hay detrás es el intento desesperado de proteger ciertos intereses económicos y políticos de una industria y unas personas que no se dan cuenta de que la sociedad evoluciona, y que ir contracorriente nunca da buenos resultados; pero hay varios factores que considero sencillamente inconcebibles en una democracia.

Por ejemplo, un país democrático debe ser soberano. Eso significa que no puede permitir ni admitir que la presión del Gobierno de otro país influya en sus decisiones. Pues bien, gracias a WikiLeaks sabemos que el verdadero impulsor de esta ley no es ni nuestro Gobierno, ni la industria, ni la SGAE: la Ley Sinde es una imposición del Gobierno de Estados Unidos. Esto es intolerable en sí mismo, pero lo que nuestros políticos no parecen entender es que, ahora que lo sabemos, se vuelve vergonzoso. El mensaje que recibimos es que estamos a merced de los intereses de otros, y viendo la bochornosa actuación de la oposición también sabemos que da igual a quién votemos, ya que al final quien manda en España es la Casa Blanca.

Y yo me pregunto: si con leer el periódico yo sé todo esto, y como yo lo saben millones de españoles, ¿por qué nuestros políticos actúan como si no lo supiésemos? ¿Por qué Ángeles González-Sinde tiene la desvergüenza de publicar un artículo en El País defendiendo la ley que lleva su apellido añadiendo que sirve para que nadie mande sobre las ideas de nadie. Para que nadie imponga modelos a nadie? Nos tratan como si no tuviésemos acceso a la información, como si no tuviésemos Twitter… como si fuésemos tontos. Como si nosotros no leyésemos los argumentos de Jesús Encinar o como si ellos no los entiendesen. A lo mejor es que ni siquiera los leen.

Por su parte, profesionales del sector, encabezados por un Alejandro Sanz exacerbado, exigen una ley que proteja sus intereses inmediatos. No piensan en cómo les va a afectar dentro de diez años el hecho de que España siga anclada en los CD’s y los libros de papel mientras otros países le sacan partido a Internet y se enriquecen gracias a modelos de negocio que se adaptan a lo que la sociedad pide. Por que lo que la sociedad pide no es el “todo gratis”, como ellos quieren hacernos creer, sino una industria cultural que nos entienda.

Por ejemplo, televisión en streaming y a la carta, porque ya usamos el ordenador más que la televisión. ¿Y cómo se le saca beneficio económico a eso? No lo sé. Pero descubrirlo es el verdadero trabajo de la industria, en vez de intentar atarnos a la televisión mientras el mundo entero se muda a la Red. La misma idea es aplicable al cine (que parece haber apostado por el 3D para volver a llenar las salas), a los libros (¡lean los periódicos! Las ventas de ebooks se disparan) y a la música (¿cuánto hace que no pones un CD?). En resumen: la industria debe adaptarse. Hablan del movimiento de los derechos de autor cuando se inventó la imprenta, pero no se dan cuenta de que lo que ellos quieren es destruir la imprenta, impidiendo que disfrutemos de todos los beneficios que nos trae.

Sí, cuando nos explican en qué consiste la democracia uno sale con la idea de que un Gobierno legítimamente electo no aprobará una ley que provoca el rechazo masivo de ciudadanos, empresarios y asociaciones. Pero parece que no es así, y en realidad el Gobierno democrático está ahí para hacer felices a ciertos colectivos que se empeñan en ralentizar el desarrollo de la sociedad por miedo a no saber cómo seguir ingresando cantidades vergonzosas de dinero.

Es lo que está pasando ahora, y es lo que ha provocado movimientos tan importantes como el #manifiesto. O como los correos que muchos enviamos a los parlamentarios hasta colapsar su correo y que ellos definieron como spam en vez de pararse a pensar en cuántos de los ciudadanos a los que representan les estábamos pidiendo que rectificasen. Literalmente, estaban mandando la democracia a la papelera de sus ordenadores.

¿Y qué pasará ahora? Probablemente un gran movimiento en contra no sólo de esta Ley, sino también contra los partidos que la han aprobado. Los políticos han optado por oviarnos. Justo en el momento álgido de Anonymous, de los ataques DDoS y de Julian Assange. Justo en el momento en que mejor informados estamos sobre cómo y cuánto nos manipulan y más herramientas de protesta (pacífica y violenta) tenemos a nuestro alcance. Ambas cosas gracias al poder de la Red. Porque nosotros sí hemos entendido Internet, y ellos no. Y porque la democracia somos nosotros, y no ellos.

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3 thoughts on “La democracia somos nosotros y no ellos

  1. Pingback: Tweets that mention La democracia somos nosotros y no ellos « Andrés de Rojas – Blogrículum -- Topsy.com

  2. Grande Andrés!estoy de acuerdo con tu furiosa opinión en todo lo que dices. En mi opinión esto debería movilizarse además de en internet en la calle (parece ser que ese es el lenguaje que los políticos de este país entienden mejor). Por eso dije en mi estado en el Facebook lo de que somos demasiado mansos…en este país desgraciadamente nos dejamos pisotear nuestros derechos y no hacemos más que bajar la cabeza. Lo peor de todo es que al menos en este caso, nos los pisotean por ignorancia, por no intentar buscar desde ahora mismo un modelo equilibrado que regule internet y las descargas y no las censure por completo….un modelo que seguramente, sin haberlo buscado,de forma natural y adaptándose a las circunstancias, dentro de unos años estará vigente en otros países. Pero no en el nuestro parece ser!
    PD. Por lo demás, no había leído nada tuyo y me encanta!tendré que ojear un poco más tu blog ;)

  3. @Marta: muchas gracias :) Estoy de acuerdo contigo en que la movilización “física” es esencial para hacerse notar. Principalmente porque es cierto que hacer click con el ratón es mucho más fácil que plantarse en la puerta de un Ministerio durante una hora, y por eso tiene más valor. Además, así la tele te puede grabar y los periódicos hacer fotos :) Me alegra que te haya gustado el blog, y me encanta que dejes comentarios!

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