Twitter es conversación, no un cartel creativo

Hace unos minutos ha empezado el único debate entre candidatos a la presidencia de España que habrá en las elecciones 2011. Un debate que poco tiene de un debate y mucho de dos candidatos presentando sus programas tratando salirse del guión lo menos posible. Un debate donde los candidatos evitan debatir, porque parece que la conversación les hace daño: los temas están acordados, los tiempos milimetrados y sólo se permite participar a dos, cuando en realidad en estas elecciones se presentan muchas más fuerzas políticas.

Viendo esta defensa ante cualquier posibilidad de conversación no es de extrañar que los políticos sigan sin utilizar las redes sociales para lo que realmente sirven, que es precisamente todo lo contrario al control y la comunicación unidireccional que parece el único arma de los partidos políticos. Se han abierto perfiles en todas las que han encontrado, han puesto a equipos a trabajar en ellas para conseguir falsos “trending topics” y saturar a sus seguidores con propaganda, dejando de lado en la mayor parte de los casos el diálogo. Enrique Dans ha hablado en su blog varias veces de este problema de comunicación de nuestra clase política, y recomiendo leer sus artículos al respecto.

La última idea la ha tenido el equipo del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, creando una serie de perfiles “zombi” con la única intención de hacer un bonito mosaico cuando alguien visita la página de seguidores de la cuenta del candidato, @conRubalcaba.

Mosaico Vota PSOE de @conRubalcaba
Mosaico Vota PSOE de @conRubalcaba

Por supuesto la idea es creativa, y el resultado es gracioso. El problema es que Twitter no sirve para esto, porque esto no es más que una anécdota que vuelve a poner de relieve que el equipo de Rubalcaba entiende la red social como un escenario más para enviar sus mensajes y no como un punto de encuentro con los ciudadanos y votantes para hablar.

En primer lugar, ¿cuánta gente visita la lista de seguidos de Rubalcaba? Es posible que lo hagamos los que nos dedicamos a la comunicación, a la política o a las redes sociales, pero desde luego la masa de votantes no pierde el tiempo con estas cosas. Los ciudadanos que siguen a @conRubalcaba quieren hablar directamente con él, y no les importa quién les sigue ni si las fotos de perfil hacen juegos malabares. Quieren conversar, no ver un cartel como los que inundan las calles.

Además, el propio equipo se ha pillado los dedos: en el momento en que @conRubalcaba siga a otra cuenta en Twitter, el mosaico se pierde. Así que tienen dos opciones: no seguir a nadie más demostrando otra vez lo poco que les importa la conversación, o seguir a alguien y echar por tierra el tiempo dedicado a crear el mosaico. O demuestran que no saben para qué sirven las redes sociales o demuestran que han dedicado sus recursos (tiempo y esfuerzo) en hacer algo inútil.

Para terminar, personalmente creo que esas cuentas “zombi” son perfectamente denunciables como SPAM. No sirven para nada, no las maneja nadie y se han creado con el objetivo único de favorecer a otra cuenta. Salvo que el equipo tenga pensado dar una salida a todas esas cuentas, usarlas para algo útil como publicar contenidos relevantes y de interés o hablar con los votantes… cosas no creo que pasen.

En resumen, me parece que o cambian mucho las cosas o Enrique Dans y muchos otros tendremos que seguir sacándoles los colores a nuestros políticos en cuanto a cómo usan las redes sociales para conectar con nosotros, los ciudadanos.

Los candidatos de Madrid y la web 2.0 a un mes de las elecciones

Falta poco más de un mes para las elecciones del 22M y los candidatos de los dos grandes partidos de Madrid van afinando sus estrategias en Internet de cara a la campaña electoral. Los perfíles en redes sociales y las páginas web empiezan a dar sus resultados, y gracias al trabajo del grupo de investigación Esavicom puedo permitirme profundizar un poco en estos datos, que en general siguen defraudándome: los políticos españoles no saben moverse en Internet.

Esperanza Aguirre vs. Tomás Gómez

Esperanza Aguirre es un rival muy duro en el ámbito 2.0. Su página en Facebook es la que tiene más seguidores de entre todos los de políticos españoles, y su cuenta en Twitter la que tiene más seguidores de entre todos los candidatos en estas elecciones. Además de estar trabajando en este campo desde hace más tiempo, el anuncio público de su diagnóstico de cáncer de mama hizo subir su popularidad en las redes sociales pese a suponer un lógico descenso en su actividad (Aguirre actualiza sus propios perfiles, aunque con ayuda de su equipo de comunicación).

Tomás Gómez ha llevado a cabo un gran esfuerzo y, aunque sigue a una importante distancia en número de seguidores en ambas redes sociales, ha logrado convertirse en la segunda cuenta de Twitter más seguida de las de candidatos en estas elecciones tras cambiar su nombre a @contigotomas (no se puede decir lo mismo sobre su página en Facebook). Además, según publica Esavicom, la candidatura de Tomás Gómez ha conseguido que el canal en YouTube del candidato socialista tenga más visitas que el de Esperanza Aguirre. Ambos cuentan también con perfiles en Flickr, y Tomás Gómez también ha apostado por acercarse a los jóvenes a través de listas de música en Spotify.

En cuanto a las páginas web, ambos candidatos han hecho algunos cambios. Los populares han cambiado la propia URL (de http://www.genteconesperanza.com a www.genteconesperanzaaguirre.com), probablemente para dar más peso a la candidata y para alejarse del juego de palabras que, sin embargo, han mantenido en el logo de la web. También han editado el texto de la página de inicio (principalmente el formato) y le han dado más tamaño al vídeo. Por último, han corregido algunos detalles del diseño.

Por su parte, Tomás Gómez ha realizado cambios mucho más importantes en su página web, eliminando completamente los elementos de personalización que parecían ser el punto fuerte de la web. Ya no es necesario rellenar un formulario con datos personales antes de acceder a la web, ni sufrir con los grandes bloques de colores del diseño, dos aspectos que ya critiqué en su momento. Creo que la web ha ganado, y mucho, en cuanto a accesibilidad y organización de la información, aunque también se podía haber sacado mucho más partido de los cambios en el diseño general que se han realizado.

Sin embargo, ahora la web de Tomás Gómez parece centrarse en la información, y eso puede suponer un problema. Cualquier noticia en la web de un candidato o partido político va a ser tomada por los usuarios como partidista y sesgada, lo que supone una importante pérdida de valor. Por eso los ciudadanos buscan la información en los medios, mientras la web de los candidatos debería centrarse en crear vínculos de unión con los votantes. Ese sigue siendo el punto fuerte de la web de Esperanza Aguirre, enfocada hacia las redes sociales y la participación; mientras la web de Tomás Gómez parece más enfocada a periodistas que a ciudadanos: mucha información y bien organizada, pero carente de un gancho y una diferenciación que atraiga a los votantes y favorezca la empatía con el candidato.

Con todo, los datos que ha recogido Esavicom del índice Alexa y Webinformacion.es indican que la web de Tomás Gómez genera más visitas al día (492 usuarios únicos para Tomás Gómez y 193 para Esperanza Aguirre durante el último mes) y más páginas vistas por cada visita. La web de Esperanza Aguirre tiene mejores cifras en cuanto al tiempo que cada visita permanece en la web, pero los datos también señalan que la web de Tomás Gómez ha aumentado un 168% en este punto, acercándose a los populares. Todos estos datos están tomados a 15 de abril.



Alberto Ruíz Gallardón vs. Jaime Lissavetzky

En cuanto a los candidatos a la alcaldía, el uso de la web 2.0 está muy por debajo de sus homólogos en la Comunidad (y de lo recomendable) en ambos partidos. A principios de año ambos candidatos se centraban en Facebook, sin contar siquiera con actividad o perfiles en otras redes sociales. Ahora tanto Gallardón como Lissavetzky tienen cuentas en Twitter (@equipogallardon y @claveqcambiamad), en las que trabajan los equipos de comunicación y con un carácter más informativo que participativo.

Aunque Gallardón cuenta con más seguidores en Twitter (1.392 frente a 767 -a 18 de abril) ninguno de los dos candidatos es realmente activo (259 tweets de Gallardón, 343 de Lissavetzky). La mayor diferencia es que mientras Lissavetzky sigue a casi 600 personas el equipo de Gallardón sólo a 75, lo que enfatiza el carácter poco dialogante del candidato popular, que rara vez utiliza las respuestas.

Tanto los populares como los socialistas han abierto canales en YouTube y Flickr, aunque parece que los dos partidos siguen decantándose por Facebook. La diferencia en cuanto a seguidores en las páginas de los candidatos también favorece a Gallardón (5.603 seguidores frente a 1.114 -a 18 de abril), aunque Lissavetzky es más activo. En ambos domina la actividad propia frente a la participación de los seguidores, y tanto Gallardón como Lissavetzky cuentan con perfiles personales con menor repercusión.

Donde tanto el Partido Popular como el Partido Socialista parecen haber fallado es en sus páginas web. La página de Gallardón presenta un diseño anticuado, aunque ha mejorado la integración con las redes sociales gracias a los widgets y se ha añadido una sección de participación donde los usuarios pueden hacer propuestas. El mayor error de esta web estuvo en el plagio de la imagen de cabecera, que fue sustituido por un Flash (otro error, aunque menor) cuando estalló la noticia.

La web de Lissavetzky no por más moderna es mejor, más bien todo lo contrario. Empezando por el abuso incomprensible de Flash, que hace la página directamente inaccesible desde muchos dispositivos (móviles, iPad y navegadores que tengan bloqueada esta tecnología); continuando por demasiados elementos en movimiento (la cuenta atrás, el bienvenido/bienvenida y los avisos de “nuevo”) y terminando con un diseño más adecuado para la web de un museo de arte pop que para el ámbito político, esta es sin duda la peor de las páginas web de los candidatos en Madrid. Es poco accesible y nada amigable; y los contenidos, sólo disponibles en vídeo, sufren las escasas dotes para el teatro del candidato socialista. El error no es que Lissavetzky sea mal actor, es basar la comunicación en ello.

En resumen, parece que los candidatos madrileños han dado un pequeño impulso a su comunicación y presencia en redes sociales, pero todavía no aprovechan todas sus posibilidades para crear vínculos de conexión y empatía con los ciudadanos. Lo más preocupante es que casi toda la actividad se ha generado con vistas a la campaña electoral, y todo apunta a que caerá en picado en cuanto tengamos un resultado de las elecciones. No parece haber trabajo de largo recorrido sino un oportunismo que acabará pasando factura a candidatos y partidos.

Anonymous, #nolesvotes y una causa común

Anonymous ha lanzado un vídeo y una web anunciando sus próximas acciones de cara a las elecciones del 22M: #opVdevotaciones. Aunque no hay ninguna referencia directa, lo cierto es que la campaña supone un importante apoyo para la causa de #nolesvotes, ya que el objetivo es común: concienciar a los ciudadanos españoles de que no voten a PSOE, PP o CiU (los tres partidos que negociaron para sacar adelante la Ley Sinde), sino que busquen un partido alternativo al que dar su voto.

Personalmente, el anuncio no me resulta sorprendente. Entre el colectivo de Anonymous y el movimiento de #nolesvotes hay un nexo común poderosísimo, representado en el rechazo a la Ley Sinde. Los primeros se movilizaron activamente en contra de la Ley (a través de la Operation Payback y la Operación Goya, por ejemplo), mientras el segundo nació precisamente del rechazo a cómo se aprobó la Ley (una negociación política al margen de los ciudadanos).

Lo que sí creo es que este apoyo puede suponer un importante empujón para #nolesvotes. Recordemos que el movimiento, al contrario de lo que intentan hacer creer sus detractores, no esconde ninguna afiliación política ni está dirigido por personas concretas. Su objetivo es que PSOE, PP y CiU (los tres partidos que se pusieron de acuerdo a última hora para aprobar la Ley Sinde) pierdan todos los votos posibles, por tanto da igual que los votantes tomen la decisión en base a lo que lean en http://wiki.nolesvotes.org o por los vídeos de Anonymous.

Anonymous se ha ganado el respeto a nivel internacional gracias a su papel de Robin Hood. Es cierto que sus acciones de protesta son muy polémicas (sobre todo lo referente a ataques DDoS), pero es difícil criticar a un colectivo que ha salido en defensa de WikiLeaks (una organización que lucha en favor de la transparencia política), que ha apoyado las revoluciones contra los dictadores de los países árabes (Egipto, Túnez, Libia…) y que ha atacado a quienes tratan de poner barreras absurdas a la libertad en Internet (sociedades de derechos de autor, gobiernos que han impuesto leyes como Hadopi o Sinde…).

Además, mientras #nolesvotes aún tiene que demostrar su fuerza más allá del número de visitas que recibe una página web, Anonymous ya ha demostrado en varias ocasiones su fuerza activa. Empresas del tamaño de Visa, Mastercard, PayPal o estos días Sony; gobiernos como el de Egipto, Túnez, Libia o incluso España; y organizaciones como la SGAE ya saben que si Anonmynous se propone algo es muy difícil pararles. El colectivo tiene  una masa de seguidores dispuetos a crear vídeos, difundir comunicados, llenar las calles de pegatinas, tumbar páginas web y manifestarse con la ya famosa careta de V de Vendetta.

Por tanto, recibir el apoyo de un colectivo como Anonymous puede suponer un buen impulso para la imagen de #nolesvotes. Por un lado, en términos de imagen: si Anonymous defiende causas justas y Anonymous defiende #nolesvotes, significa que #nolesvotes es una causa justa. Como he dicho, el movimiento tiene grandes y poderosos detractores entre políticos, empresarios y gurús de las redes sociales, que tratan de generar una imagen negativa de #nolesvotes asegurando que el movimiento pide la abstención o que está dirigido por personas concretas con macabros intereses personales. Basta con leerse la página principal del movimiento, www.nolesvotes.org, para saber que ambas cosas son falsas, pero estos estamentos tienen suficientes recursos y experiencia (sobre todo comparados con su “enemigo”) como para llevar a buen puerto la manipulación que pretenden. Y por supuesto tienen un buen motivo: que no cambien las cosas y perpetuarse en el poder.

Por otro lado, las acciones de Anonymous van a ayudar a difundir el mensaje de #nolesvotes, a dar el salto de la página web a la calle. Poca gente sabrá diferenciar, al ver un cartel en la calle que pide retirar el voto a PSOE, PP y CiU, si viene de Anonymous o de #nolesvotes. El mensaje es el mismo y así será interpretado. Y al final cada voto que pierdan estos partidos será un voto más a la causa que defienden Anonymous y #nolesvotes.

Edición 10-04-2011: Al parecer el vídeo en Vimeo ha desaparecido. Lo he cambiado por el enlace en YouTube.

Contigo Tomás, la web del PSOE de Madrid para las elecciones de 2011

Página de inicio de la web de Tomás Gómez

Si hace unas semanas nos presentaban la nueva web de Esperanza Aguirre, www.genteconesperanza.com, esta semana ha sido el candidato socialista, Tomás Gómez, quien ha presentado su rincón en Internet para acercarse a los votantes: contigotomas.es.

Al igual que en la web de Aguirre, los socialistas han sabido escoger bien los colores y se han decantado por un diseño muy simplista… en la página de inicio. En cuanto navegamos por los contenidos de la web, la aparente sencillez y apertura de la primera página se convierten en una estructura algo anticuada de tres columnas muy diferenciadas donde parece reinar el desorden, y donde la columna derecha parece estar a medio hacer, tanto por su diseño como por la falta de contenidos interesantes. Siendo breve, la columna derecha creo que sobra.

En general en las páginas de contenidos hay demasiado texto y demasiados puntos que llaman la atención por los cambios de color o de tamaño de la tipografía. La sensación se agrava en la sección de “agenda”, donde unos números gigantes hacen difícil descifrar cómo se ha estructurado la información hasta que no te fijas en un pequeño calendario que hay en la columna de la izquierda, mientras la desafortunada columna derecha es más larga que el resto de columnas, lo que visualmente descompensa mucho el diseño.

Bloques demasiado grandes de colores demasiado llamativos

Pero lo más criticable del diseño está por llegar. Volvamos a la página de inicio, rellenemos nuestros datos personales y escojamos al hacer unos temas de interés en ese curioso sistema de selección. Cuando le damos a aceptar se genera una página personalizada, donde se destacan los temas que hemos escogido. Hasta aquí es una buena idea. El problema es que los temas se destacan en unos bloques gigantes de diversos colores cuyo contenido es una frase destacada y un enlace para leer más, y cuando pinchamos en el enlace llegamos por fin al contenido que nos interesa. Ese contenido está dentro de la sección “nuestras propuestas”, estructura como el resto de la web (a excepción de la página de inicio general y la personalizada) y desde donde podemos acceder a todos los temas (les hayamos marcado al inicio como interesantes o no) con un sencillo y elegante menú horizontal en la cabecera. Tampoco podemos enlazar directamente a una sección sino que sólo podemos ver la ruta de la página de inicio.

Es decir, el tiempo que perdemos en la selección de temas y en enfrentarnos a los gigantes cromáticos de nuestra página personalizada no sirve para nada: habría bastado con un bonito enlace en la página de inicio. Los diseñadores han complicado la estructura de la web innecesariamente, pensando que la idea del selector de temas y los bloques de colores era genial, pero creo que habrían obtenido un resultado mejor centrándose en la accesibilidad.

Los socialistas, al igual que el Partido Popular, también han querido sumarse al carro del 2.0 y las redes sociales. Sin embargo, no han plasmado en la web los conceptos de conversación y participación tan bien como el equipo de Esperanza Aguirre.

Para empezar, mientras en la web del PP las redes sociales están ahí a través de vídeos embebidos, galerías integradas y widgets activos, en la mayor parte de la web de Tomás Gómez la apuesta por las redes sociales se limita a una lista de botones que enlazan a los diferentes perfiles en Twitter, Facebook, Flickr, LInkedIn, YouTube y Spotify (en su favor hay que deicr que la selección de redes sociales es amplia y variada). Sólo existe una verdadera integración en una sección de la web, y se limita a los widgets de Facebook y Twitter. En mi opinión se debería haber dado más importancia a la actividad tanto del candidato en las redes sociales, para evitar separar crear una división entre “ésta es mi web” y “éstas son las redes sociales”. Parece que Tomás Gómez está separando su discurso de la conversación con los votantes, y eso es algo que un candidato 2.0 debe cuidar.

En cuanto a la participación, uno de los puntos fuertes de la web de Esperanza Aguirre por la sencillez, la web también podría mejorars. Por un lado, en la web socialista parece que nos piden más ayuda para la campaña que para el programaa: podemos enviar un eslogan, una canción y un cartel, o proponer localidades y barrios donde realizar un evento; pero no hay un sitio donde podemos hacer propuestas para el programa electoral. Es algo que llama la atención después del buen trabajo que los socialistas llevaron a cabo con la web www.dimequemadridquieres.com, donde hace varias semanas recogieron más de 5.000 propuestas de votantes. La parte más participativa es la que permite enviar mensajes sobre por qué ya no tienes esperanza en las políticas del gobierno de la comunidad de madrid. Creo que es un error el enfoque de “critica al gobierno actual”, y me alegra ver que los usuarios han optado más por usar esa sección para enviar sus propuestas.

Pero probablemente el mayor error no esté en el diseño de la página web ni en la estrategia de redes sociales, sino en algo mucho más simple. Volviendo al inicio, el hecho de que debas rellenar un formulario con tu nombre y tu fecha de nacimiento me parece innecesario: nos están pidiendo nuestros datos personales para que podamos acceder a su programa electoral (aunque si le das al botón de “enviar” o pinchas en el enlace adecuado, no hace falta que introduzcas ningún dato). No sólo eso, sino que el formulario en cuestión no lo pueden rellenar sin mentir los usuarios menores de 17 años. ¿Es que quieren mantener a los menores alejados de la política? Puede que esos jóvenes no tengan voto a día de hoy, pero desde luego tienen voz y tendrán derecho a voto dentro de unos años. La web debería ser perfectamente accesible sin necesidad de introducir ningún dato, e independientemente de la edad o cualquier otra característica personal del usuario.

Para finalizar, voy a destacar la única idea interesante de la campaña de Tomás Gómez: los flashmobs. Si se hacen bien, si consiguen involucrar a sus votantes y si luego se hace el trabajo de comunicación adecuado, van a conseguir tener una campaña de marketing viral muy buena, con repercusión en los medios digitales y tradicionales, y con un nivel de impacto bastante más alto que el que ofrece empapelar farolas de la región. Eso sí, el riesgo de fracasar es muy alto, porque no significará sólo que la campaña no funciona sino además hacer un ridículo que otros candidatos no dudarán en aprovechar.

Edito

Buen detalle de la campaña de Tomás Gómez en las redes sociales: han leído este artículo y me han agradecido vía Twitter el análisis de su web. Parece que me equivoco y están haciendo las cosas mejor de lo que parece… el equipo de Esperanza Aguirre nunca me ha dicho nada del artículo que hice sobre www.genteconesperanza.com, ¡y eso que a ellos les dejaba muy bien!